Despertarse con el sonido del despertador

Post 126 - 27 de Abril de 2008 - Categoría: Psicoacústica y cerebro.

 

Hoy es domingo y mucha gente disfruta de un despertar suave sin el RUIDO del despertador. Pero mañana será lunes y aparecerá ese objeto necesario pero que todos odiamos.

 

El estímulo más frecuente para despertarnos es el auditivo. Pero también existen despertadores que utilizan el sentido táctil, visual y olfativo. Los despertadores más habituales utilizan música, la radio, un zumbido eléctrico o un repicar de campanas, pero cada vez más la gente está utilizando el sonido del móvil. Con lo que tenemos todo tipo de sonidos y música a nuestro alcance.

 

El oído es el único sentido que permanece activado durante toda la noche pero a veces el leve ruido de un mosquito nos despierta y otras veces nos despertamos con la cara llena de picaduras de mosquito y nuestro oído no nos ha avisado. La diferencia está en que pese a estar siempre activado el oído, no siempre capta la misma intensidad. Durante el sueño tenemos fases en el que el oído es más sensible y otras que necesitan sonidos más fuertes para activarse.


Esta premisa puede ser alterada cuando el sonido que recibimos es un sonido especial que reconocemos como alarma: el grito de un bebé, la voz de una persona conocida, el timbre de nuestra puerta, etc, donde nuestro cerebro se activa mucho más rápido en previsión de que va tener que actuar de forma inmediata.


El sentido del oído ha sido de una gran importancia evolutiva, ya que escuchar en la noche o cuando dormimos, nos ha salvado de muchas masacres por parte de animales  depredadores.


Si volvemos a nuestro despertador, a veces hay gente que tiene dificultades para escucharlo. Eso se debe a la coincidencia de su ciclo de sueño profundo con la hora que tiene que levantarse. Durante el sueño pasamos varias veces por estados de sueño profundo, donde la intensidad del sonido tiene que ser fuerte y repetitiva. En cambio, también pasamos en fases de sueño superficial o fase REM, donde se producen los sueños y en los cuales con un sonido de baja intensidad se nos puede despertar. Por eso muchas veces nos despertamos en medio de un sueño o incluso mejor aún, llegamos a incorporar lo que escuchamos dentro de nuestro sueño.


Mi recomendación es despertarse con sonidos agradables y que aumenten de intensidad, para que no tengamos un despertar brusco y nos malhumoremos aún más los lunes por la mañana.

 

 

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Monstruo auditivo torturador y estresor, comercializado en exceso en nuestra sociedad.

 

Comentarios   

-2 #1 Jordi de Cassà 01-05-2008 14:26
Gracies per l'explicació, però de totes maneres un dia d'aquest xafo el despertador pq s'ho mereix.

Una abraçada.
#2 Marta de Girona 03-05-2008 06:22
¡Cuánta razón tienes, David! No hay cómo despertarse con un sonido agradable.
Yo tenía muy mal despertar. El RIIIING, el PIIIIiiiiii o cualquier otro sonido similar me sobresaltaba y parecía que caía en picado desde lo alto del mundo de los sueños dónde tan agradablemente Morfeo me canturreaba fantásticas historias. Y, claro, ya de buena mañana cargaba con cierto malhumor... Pero desde que descubrí el despertador lumínico de... (no puedo decir la marca, ¿verdad?) es otra cosa. Y después de unos 30 minutos de suave amanecer (totalmente creíable aún en las negra mañanas de invierno), el suave gorgoteo de pájaros de diferentes especies, en un "in crescendo" que puede regularse en intensidad... ¿Os lo imagináis?... Y para variar de vez en cuando el entorno natural en el que despertarse, más opciones: el va-y-ven de las olas del mar; el sonido del hábitat de un estanque, con ranas, patos, cucos y demás. También hay la opción de radio y el socorrido "PI-Pi-PI-PIIII II... PI-PI-PI-PI... pero ante todas las otras opciones, ¿quién se acuerda de él?
Os recomiendo que probéis este "despertador".
+2 #3 David Casadevall 04-05-2008 01:07
Jordi: La opción de destrozar el despertador es tan buena como las otras. Aunque a la larga resulta un poco cara.

Marta: Eres una privilegiada. Descubriste el despertador que consigue levantarte con buen humor. Eso no tiene precio.

Saludos

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