Conflictos de diseño en auditorios

Post 196 - 2 de Marzo de 2009 - Categoría: Acústica arquitectónica.

 

Desde finales de los ochenta hasta la actualidad se han construido infinidad de auditorios. Algunos son edificios espectaculares que han revitalizado toda la zona adyacente a ellos, otros, más modestos, nacen con una vocación de extender la cultura musical a todas las personas.

Hoy hablaremos de estos auditorios espectaculares en concepción y que suscitan todo tipo de controversias: presupuestos irreales y que son necesarios recálculos al alza para poder acabar la obra, construcción con conceptos innovadores y que requieren de grandes estudios estructurales, estética por encima de la funcionalidad, poca relación con el entorno donde va ubicado, y problemas acústicos.


Problemas acústicos en una obra de presupuesto astronómico y donde su razón de ser, es la de escuchar de manera correcta la música que se interpreta en su interior. Parece inaudito, pero los presupuestos que se asignan a la parte acústica son los más pequeños dentro de estas obras.


Los auditorios son como un gran instrumento musical y la regla para obtener los mejores resultados es sencilla de enunciar pero difícil de lograr: conseguir intensidad sin perder claridad.


El auditorio más famoso, el Musikvereinsaal de Viena, donde Brahms y Bruckner dirigían, tenía un volumen de 15.000 metros cúbicos y un tiempo de reverberación de 2 segundos. La música adecuada viene representada por esas sinfonías llenas de grandes oleadas de sonido que producen un enorme clímax para disolverse después. Gracias a salas como ésta fue posible la última música romántica. El problema ha venido cuando las salas adquieren un tamaño de 25.000 m3 y aspiran a mantener el tiempo de reverberación en 2 segundos. La necesidad de obtener resultados respetando el diseño del arquitecto ha generado problemas en muchos auditorios.


En la actualidad, la acústica de los auditorios, ha evolucionado mucho pero todavía se basa en formulaciones que no garantizan el 100% de lo predicho. Cada sala tiene sus matices, sus detalles, sus paramentos reflectores o paramentos difusores.


Las teorías se basan en una distribución uniforme de los materiales absorbentes, pero eso no es nunca así. El público es altamente absorbente de sonido y las paredes de madera son lo contrario. Con las formulaciones y las simulaciones por ordenador, acostumbramos a ir un poco por encima del tiempo de reverberación óptimo.


La sala Iturbi, en Valencia, hizo falta incorporar un sistema acústico variable que permitiera solventar la excesiva reverberación que se producía, especialmente cuando estaba vacía.


Situaciones similares se vivieron en los auditorios de La Coruña y Las Palmas. El diseño acústico fue realizado por Kremer, que también hizo la Filarmónica de Berlín. Kremer y Óscar Tusquets tuvieron sus diferencias por la obsesión de este último por instalar un gran ventanal que divise el mar. La sequedad del Auditorio de Avilés se vio compensada con un sistema de resonancia asistida mediante micrófonos, siguiendo otros modelos europeos. El de Zaragoza fue uno de los más arriesgados ya que, de no haber salido bien, hubiera tenido difícil solución. Para su director, “al utilizar la madera como único medio de revestimiento, nos las hubiéramos visto para compensar los errores de haber el más mínimo fallo”.

 

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Calatrava tampoco se salva de tener problemas en los auditorios que construye. El Palau de les Arts en Valencia fue desmontado y desconchadas las paredes, forradas de madera, para buscar una solución a los problemas de acústica detectados. Y el que realizó en Tenerife, ese gran espacio y con una forma tan arriesgada, difícilmente tiene una buena acústica. Calatrava prioriza la estética por encima de la funcionalidad del espacio.

 

Tampoco se puede olvidar que uno de los problemas más graves que generan los auditorios, a parte de los acústicos, es el de su coste de mantenimiento que, en varios casos, viene como resultado de un diseño megalómano


Pese a ello se consiguen resultados excelentes sin los presupuestos que se manejan en los países europeos, americanos y ya ni soñarlo, los japoneses. Tarde o temprano se verá recompensado dichos trabajos, sobretodo, los excelentes auditorios realizados por el físico Higini Arau. Padre de una de las fórmulas del tiempo de reverberación más exactas que existen y el hombre en la sobra de los grandes arquitectos españoles que diseñan auditorios en España.

Comentarios   

#1 Jordi 03-03-2009 09:32
Una vez mas queda claro que los politicos lo único que buscan es hacer un producto "bonito" de cara a la galeria, sin importar lo mas mínimo las condiciones acústicas (trantandose de espacios como auditorios para uso musical). Lo que vende es una auditorio mega moderno por fuera, pero realmente tercermundista por dentro (en referencia a la acústica).

En fin, parece ser que una buena acústica no da votos y es caro adaptar un auditorio por dentro, en cambio, utilizar materiales carísimos como el el cemento blanco de Calatrava, ahi si que hay xeque en blanco para los arquitectos ya que es lo que se ve por fuera.

Muy triste que las cosas no se hagan bien, sobretodo sabiendo que con lo que costó El Palau de les Arts en valencia, se podian construir 10 Palacios de la Música como el de Valencia, bien acondicionados acústicamente, eso si, no muy bonitos por fuera.
#2 David Casadevall 03-03-2009 11:20
Venimos de una epoca donde se ha despilfarrado mucho. Cuando te encuentras metido en estos grandes proyectos te das cuenta que el dinero sale por todas partes y justo cuando toca entrar a realizar los trabajos de acústica, allí te explican que llevan una desviación brutal y que debes trabajar justificando hasta el último tornillo que se coloca. Incluso si puedes dejar los paneles reflectores sin barnizar, estilo "brutalista" mejor, para ahorrar.

Un saludo, Jordi.
#3 Paula Pastor 04-03-2009 09:06
Cierto es que la acústica siempre se deja para el final y sin darle la importancia que tiene, cuando realmente se debería tomar desde el principio para luego no encontrarse con sorpresas.
Pienso que se podría llegar a algo intermedio, en hacer las cosas bonitas, pero funcionales.
Saludos
#4 Raúl Martínez 20-03-2009 06:51
Buenos días,

En mi opinión, el problema no radica en que únicamente se prime la estética, sino en el desconocimiento , generalizado, sobre la importancia del diseño acústico (ya no me refiero a colocar un absorvente aqui o allí, sino al diseño "integral" del recinto desde un punto de vista acústico).

Podeis revisar el plan de estudios de Arquitectura, de cualquier universidad, y observareis que este es un tema que por el que se pasa de puntillas. Algo que también es lógico ya que la acústica es bastante compleja y especializarse en este campo es costoso.

En muchos de los recintos de estas características (Auditorios, Teatros....) que tienen deficiencias acústicas, estás se corrigen (o se intenta) a posteriori (no sin importantes desembolsos económicos). Es decir, si que se le da importancia, pero hasta que "escuchan" la sala a nadie se le había ocurrido pensar en el diseño acústico de la sala y sus efectos.

Las comparaciones son odiosas pero podemos pensar en el sistema de climatización. A estas alturas todo el mundo es consciente que si un recinto de este tipo no esta bien climatizado en verano nadie podrá estar dentro. Por lo que desde un principio es un tema que se proyecta y ejecuta correctamente. Y un buen sistema de climatización no vende ni políticamente, ni arquitectonicam ente..... Pero se tiene consciencia de su importancia.

Con todo esto pretendo decir que no se trata de un tema de dejadez, sino desconocimiento que entre todos debemos ir subsanando.


un saludo
#5 David Casadevall 20-03-2009 07:11
Hola, Raúl.
Un arquitecto no puede saber de todo, pero tiene que rodearse de gente que sí saben más que él en todos los aspectos concretos de un edificio. En muchos casos se realiza una gran labor y desdel primer momento el diseño se encamina a tener una buena acústica. En otros casos, el espacio ya está bastante definido y hay que empezar a hacer malabarismos.

Y decir que hay muchos y excelentes auditorios, pero que otros presentan patologias que se subsanan con posterioridad. Al final no hay más remedio que arreglar, porque los melómanos se quejan.

Un saludo.
#6 Carlos Rivas 09-12-2009 13:34
Yo tengo el libro de Arau pero creo que seira bueno un articulo sobre el y su formula.
hasta donde receurdo en el ABC destaca la formula de SAbine sobre las posteriores.
Humilde el señor.
#7 David Casadevall 10-12-2009 03:36
Arau se merece una entrevista en profundidad, ya que ha llegado muy lejos dentro del mundo de la acústica.

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