El sonido y su velocidad en el agua

Post  271 - 19 de Mayo de 2010 - Categoría: Acústica ambiental y ruido.

 

Durante mucho tiempo, los investigadores han sentido una gran fascinación por el sonido y el modo en que éste se desplaza por el agua. Ya en 1490, Leonardo DaVinci observó: "Si detiene su barco y coloca la punta de un tubo de gran longitud en el agua y el otro extremo lo acerca a su oído, podrá escuchar barcos que se encuentren a gran distancia". En 1687, Sir Isaac Newton publicó en su "Philosophiae Naturalis Principia Matemática" la primera teoría matemática de la propagación del sonido.
A mediados del siglo XVII, los investigadores ya medían la velocidad del sonido en el aire; sin embargo, no fue hasta 1826 cuando Daniel Colladon, un físico suizo, y Charles Sturm, un matemático francés, midieron de forma precisa su velocidad en el agua. Con la ayuda de un tubo largo para escuchar debajo del agua (como había sugerido Da Vinci), consiguieron registrar a qué velocidad el sonido de una campana sumergida recorría todo el Lago Lemán.
Charles Sturm (izquierda) y Daniel Colladon (derecha) midieron de forma precisa la velocidad del sonido en el agua. Sturm hizo sonar una campana sumergida y Colladon utilizó un cronómetro para registrar el tiempo que el sonido tardaba en cruzar el Lago Lemán.
El resultado fue 1.435 metros por segundo en agua a 1,8 grados centígrados (35 grados Fahrenheit), sólo 3 metros por segundo menos de la velocidad aceptada hoy día. Lo que demostraron estos investigadores fue que el agua, ya sea dulce o salada, es un medio excelente para el sonido, transmitiéndolo casi cinco veces más rápido que en el aire.

Durante mucho tiempo, los investigadores han sentido una gran fascinación por el sonido y el modo en que éste se desplaza por el agua. Ya en 1490, Leonardo DaVinci observó: "Si detiene su barco y coloca la punta de un tubo de gran longitud en el agua y el otro extremo lo acerca a su oído, podrá escuchar barcos que se encuentren a gran distancia". En 1687, Sir Isaac Newton publicó en su "Philosophiae Naturalis Principia Matemática" la primera teoría matemática de la propagación del sonido.


A mediados del siglo XVII, los investigadores ya medían la velocidad del sonido en el aire; sin embargo, no fue hasta 1826 cuando Daniel Colladon, un físico suizo, y Charles Sturm, un matemático francés, midieron de forma precisa su velocidad en el agua. Con la ayuda de un tubo largo para escuchar debajo del agua (como había sugerido Da Vinci), consiguieron registrar a qué velocidad el sonido de una campana sumergida recorría todo el Lago Lemán.

agua

Charles Sturm (izquierda) y Daniel Colladon (derecha) midieron de forma precisa la velocidad del sonido en el agua. Sturm hizo sonar una campana sumergida y Colladon utilizó un cronómetro para registrar el tiempo que el sonido tardaba en cruzar el Lago Lemán. 

El resultado fue 1.435 metros por segundo en agua a 1,8 grados centígrados, sólo 3 metros por segundo menos de la velocidad aceptada hoy día. Lo que demostraron estos investigadores fue que el agua, ya sea dulce o salada, es un medio excelente para el sonido, transmitiéndolo casi cinco veces más rápido que en el aire.

 

Eco de:
Beyond discovery

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